Hay etapas que invitan a mirarte de nuevo. A no conformarte con el “estoy bien”, sino a querer algo más: verte fresca, con la piel más viva, con ese gesto que refleja lo bien que te sientes. No es una crisis. No es una urgencia. Es una decisión serena: cuidar lo que importa, invertir en ti y hacerlo bien.
Y si estás en ese momento, quiero hablarte de una combinación de tratamientos que utilizo cada vez más cuando buscamos resultados reales, sin transformaciones radicales: la Luz Pulsada Intensa (IPL) y el HIFU Ultraformer MPT. Una sinergia potente para tratar manchas, flacidez y redefinir tu rostro desde la profundidad, con la tecnología más actual y respetuosa con tu piel.
Cuidar la piel con inteligencia: ¿por qué combinamos tecnologías?
Una piel bonita no depende de un solo tratamiento. Es el resultado de múltiples capas que trabajan juntas: tono, firmeza, densidad, textura… Y cuando una paciente me pregunta qué puede hacer para mejorar su rostro sin perder su esencia, la respuesta casi siempre es estrategia y sinergia.
La combinación de IPL + HIFU Ultraformer MPT no es casual. Cada uno actúa en un plano distinto y con mecanismos diferentes, pero se potencian mutuamente. Mientras uno mejora la superficie, el otro remodela desde el interior. El objetivo no es borrar tu rostro, sino devolverle su vitalidad, su estructura, su equilibrio.
Luz Pulsada Intensa (IPL): precisión en la superficie
La IPL es una tecnología que lleva años en medicina estética, pero sus versiones actuales poco tienen que ver con las primeras máquinas. Hoy trabajamos con longitudes de onda específicas, densidades de energía regulables y protocolos clínicos mucho más seguros y eficaces.
La utilizamos para tratar manchas solares, lentigos y pigmentaciones difusas. También es muy eficaz para mejorar el tono general de la piel, unificando y aportando luminosidad. Y además, estimula el colágeno de forma progresiva, lo que ayuda con la textura y la elasticidad.
En función de lo que necesitemos tratar, ajustamos la longitud de onda (por ejemplo, 515 nm para pigmento superficial o 560 nm para vascular), la densidad de energía y el número de pulsos. Esto nos permite personalizar el tratamiento para cada tipo de piel y necesidad.
HIFU Ultraformer MPT: remodelación profunda sin cirugía
El HIFU (High-Intensity Focused Ultrasound) trabaja en otro plano. No actúa en la superficie, sino en las capas más profundas de la piel e incluso del tejido subcutáneo, donde se produce la pérdida de soporte con el paso del tiempo.
Con Ultraformer MPT, podemos alcanzar distintas profundidades: 1,5 mm, 3,0 mm y 4,5 mm, según la zona y el objetivo. Y lo hacemos con una temperatura controlada entre 65 y 75 °C, que es el umbral óptimo para inducir contracción del colágeno y regeneración celular, sin dañar el tejido.
Conseguimos tensar la piel sin cirugía, redefinir el óvalo facial y el cuello, reducir la flacidez en mejillas, mandíbula o párpados, y mejorar la firmeza en zonas como escote, brazos o abdomen. Incluso podemos reducir adiposidad localizada, en casos de papada o acúmulos sutiles.
Es un tratamiento preciso, no invasivo y seguro, que puede combinarse con IPL para abordar lo que llamamos fotodaño crónico: manchas, pérdida de elasticidad y desdibujamiento del contorno facial.
¿Por qué la combinación IPL + HIFU funciona tan bien?
Porque no se solapan: se complementan.
La IPL trabaja en la epidermis y la dermis superficial. Elimina manchas, estimula colágeno superficial, mejora la textura. El HIFU actúa en la dermis profunda y en el SMAS (sistema músculo-aponeurótico superficial), que es la capa que los cirujanos estiran en un lifting.
Este enfoque en capas nos permite estimular tu piel desde fuera hacia dentro, con resultados más completos, naturales y duraderos. Y sin rellenos. Sin volumen añadido. Sin cambiar tu expresión.
¿Cómo es el tratamiento? ¿Cuántas sesiones se necesitan?
Cada protocolo se adapta a la piel que tengo delante. Pero para que te hagas una idea, esta es una pauta habitual:
Comenzamos con una sesión de IPL para preparar la piel y eliminar pigmentos superficiales. A las 3 o 4 semanas, aplicamos HIFU Ultraformer MPT para estimular colágeno y tensar. Posteriormente, realizamos una nueva sesión de IPL con retoque específico en zonas con manchas rebeldes o textura irregular. Si hay flacidez más marcada o grasa localizada, completamos con una segunda sesión de HIFU.
Los resultados empiezan a verse a partir de la segunda o tercera semana, pero se consolidan a lo largo de 2 a 3 meses. No es inmediato, pero sí es progresivo. Y eso es justo lo que lo hace natural.
¿Duele? ¿Hay que parar la rutina?
Ambos tratamientos son ambulatorios. No requieren anestesia ni baja médica.
Con IPL puedes notar un leve calor o pequeñas descargas, pero se tolera bien. A veces hay un leve enrojecimiento o sensación de calor durante unas horas. Con HIFU, hay una sensación más profunda de presión térmica. En algunas zonas puede notarse más, como la mandíbula o los pómulos, pero siempre lo regulamos para que sea llevadero.
Después de la sesión puedes retomar tu día sin problema. Lo único que pedimos es evitar el sol directo, usar protección solar alta y seguir una rutina cosmética suave durante los días siguientes.
¿Para quién está indicada esta combinación?
Esta combinación está pensada para personas como tú: que quieren resultados visibles, naturales y sostenibles, pero sin quirófano, sin rellenos y sin alterar su expresión.
Suele estar especialmente indicada a partir de los 40 o 45 años, cuando el colágeno empieza a reducirse significativamente. Es útil cuando hay manchas solares, melasma suave o tono apagado. También cuando aparece flacidez leve a moderada, especialmente en el óvalo facial, cuello o papada. Y es una excelente opción si buscas prevenir o retrasar tratamientos más invasivos. Incluso podemos adaptarla a personas más jóvenes que quieren empezar a estimular colágeno de forma preventiva, sin necesidad de tratamientos intensivos.
Por qué me gusta este enfoque (visión del Dr. Fran Rivas)
Me gusta trabajar con tecnología que respeta la piel y sus tiempos. Que no promete milagros, pero sí ofrece resultados cuando se usa con criterio. Porque al final, de eso se trata: de acompañar a tu piel a estar mejor, no a ser otra.
Esta combinación me permite ofrecerte un tratamiento profundo, seguro y sin exageraciones. Que actúa donde hace falta, con ajustes personalizados y sin efectos secundarios innecesarios.
Porque la estética no va de transformar. Va de potenciar. De sentirte bien contigo, con lo que ves y con lo que proyectas. Y si eso es lo que estás buscando, hablamos.
Cierre: verte mejor, sin dejar de ser tú
Elegir un tratamiento estético no es una frivolidad. Es una forma de cuidarte, de escucharte, de honrar cómo te sientes y cómo quieres verte. No se trata de borrar el paso del tiempo, sino de llevarlo con luz, con firmeza y con decisión.
Y si estás en ese punto, el IPL y el HIFU Ultraformer MPT pueden ser una opción real, potente y personalizada para ti.
Como siempre digo: lo importante no es cambiarte. Es acompañarte.